domingo, 2 de septiembre de 2007

LAS CIENCIAS SOCIALES EN EL SIGLO XXI

Immanuel Wallerstein utiliza tres marcos temporales para abordar el futuro de las ciencias sociales, los cuales son: la construcción histórica, los desafíos actuales y las posibles alternativas futuras. Wallerstein hablaba de dos culturas, una era que no existía la idea de que los académicos tuvieran que acotar su actividad a un campo del conocimiento, y la filosofía y la ciencia no se consideraban campos separados del saber.
A pesar de todos los contratiempos las ciencias sociales lograron institucionalizarse a fines del siglo XlX. Enfrentadas al discurso de las dos culturas, las ciencias sociales internalizaron la luchas como una disputa metodológica. Hubo tres disciplinas que para estudiar al mundo moderno eligieron ser nomotéticas –la economía, la ciencia política y la sociología, con esto buscaron reproducir, en la medida de lo posible, los métodos y la cosmovisión epistemológica de la mecánica newtoniana. Por otra parte estaban las disciplinas ideográficas las cuales eran las que depositaban el acento en la particularidad de los fenómenos sociales, la utilidad limitada de las generalizaciones y la necesidad de empatía para la comprensión del objeto de estudio. Un ejemplo de estas disciplinas podrían ser la historia y la filosofía. Wallerstein consideraba que había certidumbre de las ciencias sociales durante el siglo XXl. El problema principal de los movimientos opuestos a la división disciplinar fue la erosión de los límites, la superposición de facto y la ampliación de los campos. Otro problema fue también el hecho de que la división trimodal del saber en ciencias naturales, humanidades y ciencias sociales se ha vuelto blanco de críticas.
Las consecuencias principales a raíz del movimiento de tijera son tres:
1) La secundarización de la educación universitaria, la exigencia constante del gobierno y otras autoridades administrativas de que los profesores dicten más horas de clases y concursos cada vez más numerosos.
2) El alejamiento de los académicos, en particular los más prestigiosos, de las universidades, que ocupan puestos fuera del sistema universitario, académicos que entonces se incorporan a estructuras en las que los límites disciplinares existentes no cuentan.
3) El problema que enfrentan las autoridades universitarias como la reducción per cápita en un momento de desmoronamiento de los límites disciplinares estrictos lleva una necesidad cada vez más imperiosa de crear estructuras especiales nuevas.

I. W. responde su pregunta de ¿hacia dónde vamos?, como que debemos empezar a reconsiderar el papel de la universidad como locus virtualmente único de producción y reproducción del saber.

Este texto me deja una enseñanza de que para que exista todo lo que hoy en día conocemos, ha existido una lucha constante por hacer validas las disciplinas y que se institucionalicen.

Immanuel Wallerstein fue un sociólogo y cientista social histórico estadounidense. Wallerstein inició como un experto en asuntos post-coloniales africanos, a lo que dedicó casi todas sus publicaciones hasta principios de los setenta, cuando empezó a distinguirse como un historiador y teórico a nivel macroeconómico de la economía capitalista global.

Wallerstein visito la Universidad de Guadalajara el 4 de diciembre de 2006 con motivo de dar un seminario análisis sobre los “sistema-mundo”. El nombre de su conferencia fue “Vivir en un mundo post-estadounidense”.
El impacto de la obra de Immanuel Wallerstein se debe fun­­damentalmente a dos aspectos sobre los cuales el sociólogo nor­teamericano insiste cada vez con más fuerza. En primer lu­gar, Wallerstein caracteriza la presente coyuntura mundial co­mo una transición fundamental de una forma de orga­ni­za­ción social a otra. En segundo lugar, señala que el resultado de esta transición no puede ser predeterminado y el futuro está exclusivamente en las manos de todos nosotros. Wallerstein cuestiona las nociones (tradicionales) de la modernidad que nos presentan el mundo como un cúmulo de re­laciones sociales en perfecto equilibrio funcional o en un estado de permanente conflicto con objetivos y resultados conocidos.

Sus afirmaciones me parecen muy bien fundamentadas, ya todas las ideas que maneja me parecen muy bien respaldadas. Me parece que el texto es muy útil para entender la historia de las ciencias sociales, debido a que nos muestra un marco desde el tiempo en que las ciencias sociales empezaron a darse a conocer como tales y nos muestra el camino que fueron llevando para que fueran tal y como hoy en día las conocemos.
Me parece que estos textos son muy interesantes y aunque son un poco más difíciles de entender, me parece que esta bien que podamos leerlos y comprender la historia de las ciencias sociales.