domingo, 2 de septiembre de 2007

Ejercicio 2

Gòmez Ramìrez_Enfoques_lectura2_02/09/07

1. La construcción histórica, los desafíos actuales y las alternativas futuras.
2. La ciencia y la filosofía.
3. A fines del siglo XIX, un siglo antes se había iniciado el proceso al incorporarse al sistema universitario la facultad de filosofía, separándose en humanidades y en artes y la ciencia gano prestigio a expensas de la filosofía.
4. La economía, la ciencia política y la sociología.
5. Son las que se ocupan de hechos irrepetibles, ciencias históricas que sirven para reconstruir el desarrollo de la vida social a través del tiempo, ocupándose de los individuos y su huella social, o de sus obras, sus ideas, técnicas y ciencias, literatura, arte, filosofía y religiones.
6. Hay incertidumbre.
7. El principal es que cada uno se ha centrado en encontrar legitimaciones por separado para sus críticas a la ortodoxia dominante que en el pasado casi no fue cuestionada. El otro es la férrea resistencia con que se encuentran en su propio campo el ámbito académico.
8. La primera es la práctica real de los académicos más activos. Y la otra, son las necesidades de quienes manejan los recursos financieros: las autoridades universitarias, gobiernos, agencias estatales y fundaciones públicas y privadas.
9. La secundarizaciòn de la educación universitaria, la exigencia constante del gobierno y otras autoridades administrativas por que los maestros den más clases y con grupos más numerosos. Otra: el alejamiento de los académicos, los más prestigiosos, de las universidades, que luego se incorporan a estructuras en las que los límites disciplinares existentes no cuentan. Otra: el problema que enfrentan las autoridades universitarias: la reducción de recursos en un momento en que el desmoronamiento de los límites disciplinares estrictos lleva a una necesidad cada vez más imperiosa de crear estructuras especiales nuevas, como departamentos o institutos, que implican inversiones de importancia.
10. responde a su pregunta diciendo que no hay respuesta clara alguna, ya que aunque la base de las múltiples disciplinas haya colapsado, aún hay otras que cuentan con mucho apoyo, y el impacto de las divisiones intelectuales se conducirán por un rumbo desconocido. Y sí estoy de acuerdo en que las ciencias sociales serán un campo intelectual muy interesante, sobretodo en el aspecto de los valores sociales, que vemos cómo se han ido transformando en los últimos años de manera muy evidente, mostrando a un individuo totalmente distinto al de hace dos o tres décadas.
11. Encuentro una enseñanza muy clarificante de la manera en que se construyeron las ciencias sociales, sus desafíos y sus alternativas futuras. Pero en especial, la evidencia de la forma en que el pensamiento racional, con su empeño en buscar lo verdadero dejó de lado el interés de la gente común más enfocada en encontrar lo bueno, quizás por su reconocido impulso por la plenitud. La ciencia, considero, ejerce un monopolio en el conocimiento, y sólo atrapa un momento irrepetible de un universo en constante cambio, y su posición, sin demeritar sus enormes logros, ha causado también mucha destrucción. Sería óptimo experimentar por vías alternas de conocimiento para comprender aspectos de la vida enterrados en las profundidades de lo ignorado.
B)

Immanuel Wallerstein, estadounidense nacido en 1930 es sociólogo e historiador. Inspirado en la obra de Braudel desarrolló el concepto de “economía-mundo capitalista” que sostiene la necesidad de analizar el capitalismo de forma unitaria y con perspectiva histórica. Sus obras son: Cambio social (1966) El moderno sistema mundial (3 vols., 1974-1980) Economía del mundo capitalista (1983) El capitalismo histórico (1988) Raza, nación y clase (1981)

Wallerstein visitó la Universidad de Guadalajara en diciembre del 2006 en el margen de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, para impartir su conferencia: Vivir en un mundo post-estadounidense.

Mi opinión sobre el texto es un saldo positivo, puesto que las afirmaciones del autor son muy fundamentadas en base al proceso histórico que determina el fluir de las ciencias sociales. Por tal razón me parece que tanto la historia como la sociología son muy compatibles con lo expuesto y por lo tanto, quienes circulan por estas disciplinas estarán de acuerdo con los planteamientos en cuestión. Considero que pese a momentos muy elevados en tecnicismos, y párrafos de marcada densidad, el texto es fácil de leer, y podría ser considerado por otros autores como ejemplo a seguir. Por tal razón el autor despierta en uno la inquietud de conocer en mayor proporción su obra.