miércoles, 28 de noviembre de 2007

Reseña

Ante el dolor de los demás. Susan Sontag.
Editorial: ALFAGUARA.
Traducción de Aurelio Major.
Junio del 2004 primera edición.
Numero de páginas: 151
Numero de capítulos: 9
Precio: 150 M.N.
Reseñado por: Liliana Montejano López y Esperanza Méndez Verduzco
INTRODUCCIÓN.
La autora Susan Sontag escribe una crítica, acerca de las consecuencias de la guerra, dando a conocer las atrocidades que se realizan a través de fotografías; señalando los efectos que pueden tener estar imágenes en los individuos.
Es un ensayo donde critica la guerra y además hace una reflexión para aquellos que muestran las imágenes como espectáculo, careciendo de seriedad.
Propone un recorrido histórico por las representaciones fotográficas de los horrores de la guerra.
CAPITULO I
El libro parte del texto de Tres Guineas de Virginia Woolf, en el cual se muestra un dialogo con un abogado de Londres basada en la siguiente cuestión: ¿Cómo hemos de evitar la guerra? En la cual Woolf responde a esta pregunta basándose en un análisis de fotografías sobre la guerra civil española. Woolf afirma que “la guerra es un juego de hombres; que la maquina de matar tiene sexo y es masculino.” (pg. 14).
Las fotografías son un medio que se utiliza para mostrar la realidad; un ejemplo son las fotografías de las guerras, en el cual muestran la destrucción de una población. “La guerra rompe, destripa. La guerra abrasa. La guerra desmiembra. La guerra arruina” (pg. 16).
De acuerdo a Woolf la importancia de la guerra reside en quien es el que muere y a manos de quien muere; nos da un ejemplo en donde muestra dos fotografías; en la primera fotografía se muestra un niño judío israelí destrozado en el atentado de la pizzería Sbarro en el centro de Jerusalén, que fue asesinado por un kamikaze palestino; y viceversa la muerte de un niño palestino es provocada por un judío israelí.
La controversia que la autora muestra es si las imágenes de la guerra sirven para provocar el odio al enemigo. Las imágenes se pueden estudiar sobre dos perspectivas, la primera como menciona Woolf es darle una utilidad como forma de demostrar las consecuencias que provoca la guerra; y la segunda sería mostrar estas fotografías en concepto de valentía y sacrificio de los hombres.
Sin embargo las fotografías que muestran alto contenido de violencia pueden producir reacciones opuestas, ya sea que conmuevan al individuo y este busque la paz o que el individuo pueda reaccionar de una forma vengativa.
En épocas anteriores si se llegase a mostrar estas imágenes de una forma continua, podrían crear en la gente una conciencia crítica acerca del significado de la guerra; y que este grupo de individuos podría transferir su sentimiento de la guerra a otros y así poner un alto a las atrocidades mostradas en las fotografías.
De acuerdo a lo que Woolf decía de cómo evitar la guerra; Sontag dice que esa idea no tiene sentido, ya que en la actualidad nadie cree que se pueda abolir la guerra, solo se aspira a impedir la violencia y buscar justica, ser capaces de impedir la guerra; lo que Sontag hace es observar y analizar las fotografías, en donde, se ve claramente como se violan los derechos humanos en las guerras; la autora quiere dar a conocer como esas fotografías pueden ser manipuladas.
CAPITULO II
Las guerras son mostradas, como un medio de entretenimiento, en la cual se muestran los conflictos y la violencia ejercida en las guerras; las primeras guerras importantes fueron: la de Crimea, la guerra de Sucesión de Estados Unidos y la Primera Guerra Mundial, estas guerras no fueron documentadas por las cámaras fotográficas; después de unos cuantos años la tecnología fotográfica evoluciona y es posible captar imágenes de la guerra, ofreciendo información acerca de cómo es la guerra para aquella gente que nunca ha estado cerca de tales atrocidades; un ejemplo seria el atentado al World Trade Center el 11 de septiembre del 2001.
Gracias al conjunto de imágenes obtenidas por la televisión, video y películas obtenemos el resultado de recordar más a fondo está era de violencia; se menciona que las fotografías tenían la virtud de unir dos casos contradictorios, su crédito de objetividad era inherente; pero mostraba siempre su punto de vista y por otra parte se requería presentar el testimonio de lo real, pues siempre en cada noticia o aseveración había testigos.
La necesidad de poder hacer o mostrar fotografías más dramáticas, fue un impulso para aquellas compañías de difusión, ya que las fotografías llaman la atención, crean conmoción, sorprenden y ciertamente la fotografía se ha convertido en un estimulo de consumo.
La fotografía es evidencia de lo real y es irrefutable, en la época de guerra no se necesitaba ser un profesional, lo que llamaba la atención de las fotos era lo espontaneo, grotesco e imperfecto, lo único que contaba es que fuera un hecho capturado al momento; una fotografía se puede interpretar de diferentes formas.
La fotografía empezó a ser un medio de negocio y se empezaron a formar agencias, en la cual se contrataban fotógrafos y se les representaba; su objetivo era fotografiar el mundo.
Capitulo III
El representar el sufrimiento de las personas ha sido tan difundido, que, como forma de negocio, no es sorpréndete que la mayoría de las imágenes hayan sido compuestas o arregladas para que estas cumplieran su función de atraer espectadores. Al descubrir que las fotografías fueron arregladas, se pierde todo valor de ella, no causan sentimiento alguno; se desea que el fotógrafo pueda captar las imágenes de una forma inesperada. Aunque muchas de las fotografías que fueron arregladas finalmente son pruebas históricas de una forma impura podría decirse.
Solo a partir de la guerra de Vietnam, se observaron pocas fotografías que hayan sido arregladas; capturar el momento de la muerte de una persona o capturar a la persona antes de que está muera son las fotografías más publicadas.
Capitulo IV
Woolf dice que en una de las fotografías que ella observo, en donde sale una mujer o un hombre que está tan mutilado, dice que bien podría ser el cuerpo de un cerdo muerto y lo que ella quiere mostrar es, que la violencia de la guerra destruye lo que identifica al individuo, destruye lo que identifica a los seres humanos. Así la guerra se ve solo como una imagen.
Como se empezaron a mostrar muchas imágenes con un contenido altamente violento, el gobierno prohibió la difusión de estas; aunque el gobierno permitía que solo hubiera unos cuantos fotógrafos seleccionados cerca de la guerra. Un ejemplo son, las operaciones estadounidenses en Afganistán a finales del 2001 los fotógrafos estuvieron fuera del alcance de esa guerra.
“las condiciones que permiten el uso de cámaras en el frente con propósitos ajenos a los militares se han vuelto mucho más estrictas a medida que la guerra se ha convertido en una actividad proseguida con aparatos de mejor precisión óptica para rastrear al enemigo.”(pg. 79)
La televisión, el periódico, las revistas se ven obligadas a tomar decisiones de que es lo que debe saber el público.
La autora habla acerca de unas fotografías recientes, en donde se muestran familias de aldeanos indigentes que mueren de VIH. Estas fotografías tienen como objetivo mostrar el sufrimiento injusto, que mueve a la indignación y que se debería buscar un remedio; muestran que es lo que ocurre en aquel lugar, y lo único que se puede deducir es que esa tragedia es inminente en las regiones pobres. Los africanos y habitantes de remotos países asiáticos eran presentados como si fueran un zoológico en exposiciones etnológicas en Londres, Paris y otras capitales europeas desde el siglo XVI hasta comienzos del siglo XX.
La autora hace una critica acerca de las exposiciones mencionadas anteriormente en donde dice “No habrá tonto de feria que no diera plata…No dan un céntimo para aliviar a un cojo, pero se gastan diez en ver a un indio muerto”. (pg.86)
Capitulo V
“La guerra aunque inevitable, es una aberración. De que la paz, si bien es inalcanzable, es norma. Desde luego no es asi como se ha considerado la guerra a lo largo de la historia. La guerra ha sido la norma y la paz la excepción.”(pg. 87)
Se supone que en una fotografía donde se muestra crueldad, violencia no debería de existir belleza y se abre un debate entre la realidad y el arte; para que las fotografías puedan influir en las personas deben conmocionar; en consecuencia la fotografía ha sido manipulada y explotada para que sentimientos como piedad, compasión, indignación provoquen un sentimiento en las personas. Dicho sentimiento favorece como a una especia de memoria colectiva, en el sentido de que un grupo de personas sigue recordando esos momentos que alguna vez observaron; por eso hay museos, pero la autora dice que el problema no es que la gente no recuerde sino que la gente solo recuerda las fotografías.
El objetivo de las imágenes es hacer que la gente recuerde, reflexione acerca de estas imágenes de guerra, que se pregunten, ¿por qué ocurrió?, ¿como ocurrió? y ¿como se puede evitar?; las fotografías ayudan a conocer los hechos y las circunstancias. Una foto es insuficiente para saber que ocurrió en realidad pero eso no es lo importante, sino que la gente reflexione, que sepa que es lo que se hizo en la guerra, que sepa que la humanidad es capaz de crear esa situación.
Capitulo VI
Ver fotografías que registran crueldades y crímenes puede generar cierto placer. Pero la reacción que causan estas imágenes es exaltación.
La autora dice que estamos viviendo en una sociedad de espectáculo, ya que el ser humano desea ver esas imágenes violentas, tiene el deseo de verlas por curiosidad.
En la actualidad ha habido un creciente grado de violencia: en las películas, televisión, historietas, videojuegos. Hace cuarenta años las imágenes de guerra causaron un impacto diferente en las personas de esa época, esas personas veían las fotografías con repugnancia; mientras que en el actual año se ve violencia en todos lados a todas horas; en efecto la violencia se ha hecho un medio de entretenimiento.
La autora dice que la compasión es una emoción inestable, ya que, sentimos que al ver esas situaciones no hay nada que podamos hacer, no se puede intervenir, por ejemplo, ver una fotografía en donde atacan a una mujer o un niño causa tristeza pero nada mas, no hay nada que puedas hacer para intervenir y eso provoca que la gente se sienta aburrida, cínica y apática.
Capitulo VII
Susan Sontag considera dos ideas acerca del efecto de la fotografía: la primera es que las imágenes que se transmiten en los medios de difusión definen la atención de los espectadores; y la segunda es que la sobreexposición de imágenes provoca que las imágenes tengan un menos efecto en el espectador.
Un acontecimiento en el cual se tienen pruebas, se vuelve más real a que solo fuera un relato de lo que sucede, pero las imágenes que se muestran en la televisión, los periódicos, son imágenes que tarde o temprano hastían a la gente. Esto provoca que la gente este perdiendo la capacidad de reaccionar.
Ahora toda situación ha de ser convertida en un espectáculo a fin de que sea real. Las personas anhelan ser el centro de atención, anhelan convertirse en imágenes: celebridades.
Capitulo VIII
Las imágenes cumplen una función esencial: que es mostrar lo que los seres humanos se atreven a hacer. Aunque las noticias sobre la guerra tengan una mayor difusión en el mundo, no implica que la gente reflexione más acerca del sufrimiento en otros países. Las imágenes deberían de llamar al menos a la reflexión.
Las imágenes son el medio atreves del cual se mira el sufrimiento a distancia. Pero también se puede mirar de cerca sin que implique un cambio.
Capitulo IX
Las fotografías tiene un peso distinto cuando se observan en un museo, galería de arte contemporáneo, en el catalogo de un museo, en la televisión, en el periódico, en las revistas, en un libro etc. Cada foto se mira en un escenario diferente.
“No podemos imaginar lo espantosa, lo aterradora que es la guerra; y como se convierte en algo normal. No podemos entenderlo, no podemos imaginarlo. Es lo que cada soldado, cada periodista, cooperante y observador independiente que ha pasado tiempo bajo el fuego, y ha tenido la suerte de eludir la muerte que ha fulminado a otros a su lado, siente con terquedad. Y tiene razón. ” (pg.146)