lunes, 19 de noviembre de 2007

Ejercicio 5


Carlos Marx y Engels


Habría que contextualizar las palabras de Marx para tomarlas en su real dimensión: él planteó por primera vez, que los medios para producir están íntimamente ligados con una conciencia de dominación que no es fortuita o eventual, aunque lo parezca.
Consideró que cada época de la humanidad hay una clase dominante que impone sus ideas de poderío, pero que las hace aparecer como ideas que no están ligadas con el interés imperial.
Dicho en otras palabras, quienes mantiene el dominio no sólo tienen el control de las formas de producción, a su vez, construyen las ideas para mantener ese dominio, así es como funciona el sistema históricamente (poder espiritual dominante).
Las ideas de dominio caminan rumbo a fabricar ilusiones y convertir a los que no pertenecen a la clase dominante en simples espectadores y consumidores de esas misma ideas.
Quienes trabajaban en el campo eran capaces de vivir de lo que producían con sus tierras, es decir lo que la naturaleza les retribuía.
Al morir el sistema feudal y formarse las grandes ciudades, la gente del campo debe entonces someterse a las nuevas reglas y pasar a formar parte de la clase obrera, la división del trabajo.
Es el concepto de propiedad privada lo que cambia diametralmente el orden social conocido, argumenta el filósofo alemán, pues las formad de producción, las tierras la materia prima y por si fuera poco hasta la vida de los trabajadores le pertenecen directa o indirectamente a los patrones.
Idílico amasar fortunas sin trabajar, expresa Marx, pues ve claramente una división de clases, entre los obreros que son libres pero desheredados pues solamente tiene su fuerza de trabajo para vender y aquellos que poseen los métodos de producción, el dinero, los productos y el mercado para hacer de todo eso el capital.
En cambio la clase dominante está completamente divorciada de los otros, gracias a la “producción capitalista”.
Considero que los razonamientos de Carlos Marx van de lo micro –al referirse detalladamente a los cambos y comportamiento de los campesinos y sus intentos de organizarse en contra del poder de las ciudades, por citar un ejemplo-, a lo macro, que es donde surgen sus ideas mayormente conocidas.
Ciertamente sus planteamientos teóricos son académicos, constituyen un legado, -estemos de acuerdo con él o no-, y una referencia obligada para quien desee observar la naturaleza de las sociedades.
Personalmente pienso que es valioso su aporte a las ciencias sociales.
Quizá Marx no descubrió como tal la ciencia de la historia, pero hizo un aporte extraordinario a dicha especialidad, pues sus explicaciones de la dominación del hombre por el hombre mantienen vigencia. Tal vez con otros actores, pero las circunstancias de la economía mundial actual son similares a las descritas por el economista alemán.
Engels menciona que su amigo descubrió la plusvalía y la forma con que operara el capitalismo.
Me parece la arenga pronunciada 17 de marzo de 1883 es emotiva, sentida. Rescato una frase que nos va bien a los aprendices de brujo (sociólogos en ciernes): “Para Marx, la ciencia era una fuerza histórica motriz, una fuerza revolucionaria”.
Cada vez que Marx se refería al estudio social hablaba de clases o divisiones y eso me parece un buen principio de orden.
Debo confesar que había escuchado tantas opiniones a favor y en contra de Carlos Marx que estaba fabricando la mía sin analizarlo fríamente. Quizá no tenga aún una etiqueta que ponerle, pero me parece de interés consultar permanentemente los enfoques de este pensador que no conocía el rastrillo.
Foto: Monumento de Marx y Engels en el Forum de Berlín.