jueves, 27 de marzo de 2008

IMMANUEL WALLERSTEIN

Sociólogo e historiador estadounidense. Inspirado en los trabajos de F. Braudel ha desarrollado el
concepto de «economía-mundo capitalista», en el que sostiene la necesidad de analizar el capitalismo de forma unitaria y con perspectiva histórica, es decir, las relaciones entre centro, periferias y semiperiferias como partes de un único sistema mundial. División del trabajo entre países explotadores, explotados e intermedios.
Entre sus obras destacan: Cambio social (1966), El moderno sistema mundial (3 vols., 1974-1980), Economía del mundo capitalista (1983), El capitalismo histórico (1988), Raza, nación y clase (1991) y El futuro de la civilización capitalista (1997).
El 4 de diciembre del año 2006 Immanuel Wallerstein visitó la ciudad de Guadalajara a unas conferencias efectuadas en distintos recintos de la Universidad de Guadalajara con los temas:“Desafíos actuales de la epistemología, desde la perspectiva del análisis de sistemas-mundo” y “Vivir en un mundo post-estadounidense”.
Immanuel Wallerstein a lo largo de su trayectoria como autor e investigador sociológico se ha preocupado por problemas tanto sociales como científicos, en específico las ciencias sociales. es por eso que aborda aspectos sociales que se dividen en tres marcos temporales que son:
La construcción histórica, los desfios actuales y las posibles alternativas futuras.
Para poder dar vida a las ciencias actuales tuvo que pasar un largo período de tiempo para que se pudieran formular, debido al debate que se ocasiono por el divorcio de las dos culturas que eran la filosofía y la ciencia, al ser estas antagonistas.
Al ser las ciencias sociales las que crecieron a la sombra de las ciencias Newtonianas no pudieron adentrarse o institucionalizarse sino, hasta el siglo XIX. Al carecer de una postura epistemológica había fricciones entre las dos ciencias más importantes, las ciencias naturales y las ciencias humanas, que no toleraban una postura neutra de las ciencias sociales. Es por eso que algunos cientístas sociales se apoyaron en las ciencias naturales recurriendo a lo que se denomino epistemología nomotética; y las tres ciencias sociales que recurrieron son la economía, la ciencia política y la sociología.
Entrando el siglo XXI hay una considerable incertidumbre en las ciencias sociales por los movimientos opuestos a la división disciplinar, al encontrarse estos en ferrea resistencia con que se encuentran en su propio campo. En el ámbito académico o superdisciplinar al trabajar en su campo se ha perdido el conjunto para elaborar una epistemología veradaderamente nueva, y las dos fuerzas que contribuyen a derrumbar toda autorreproducción de las disciplinas es la práctica real de los académicos más activos. y la segunda son las necesidades de quienes manejan los recursos financieros, que son los gobiernos tanto estatales como nacionales, las autoridades universitarias y las fundaciones públicas y privadas.
Al existir un movimiento de tijera surgen tres consecuencias principales para el aumento de estudiantes y la restricción de ingresos financieros a la universidad, se ocasiona por la expansión económica y por la necesidad de conseguir fondos para el fomento estudiantil por parte de las universidades, pero el estado trunca con toda aspiración por enfrentar la crisis fiscal y por ende la restricción financiera.
Immnuel Wallerstein concluye el texto preguntándose hacia dónde se dirigen las ciencias sociales, diciendo que se debe reconsiderar el papel universitario, él mismo que empezó su movimiento en el siglo XIX y su punto culminante fue en el año 1945 y 1970, la misma tendencia que comenzo a decaer y se espera que continue en decadencia en el siglo XXI.
El texto de Immanuel Wallerstein nos resulto interesante porque nos presenta un panórama cierto sobre el curso de las ciencias sociales, y nos lleva a considerar el rumbo de éstas, además que resulta un texto sencillo de entender.


Una disciplina ideográfica es la pictografía y ésta misma representaba una idea al plasmar los símbolos o signos.