miércoles, 3 de junio de 2009

"¿Qué opininan sobre el anarquismo?"


Ante la cuestión “¿qué opinan sobre el anarquismo?” hecha por el profesor Rodolfo Morán, me reservé un comentario que creo que es mejor exponerlo aquí.

Esta corriente no puede rebatir no a mí o mi manera de pensar sino a la historia, el hecho de que todo movimiento social trascendente siempre, al final, se traduce en una nueva formación de Estado: pasó en Francia con la Revolución francesa que se configuró en un Estado secular; pasó en Rusia con su revolución, configurándose en un Estado socialista; pasó en Alemania (nazi) configurándose en un Estado único y exclusivamente para los alemanes; pasó en Cuba también en un Estado socialista.

Estos movimientos y, consecuentemente,  formaciones de Estados, que la historia ha pasado revista, incluyó nuevos estratos y nuevos derechos e ideales; unos vistos como inhumanos como los de la Alemania nazi, es decir, por ejemplo, el racismo.

Sin embargo, los gobiernos de un Estado son cuasi independientes del Estado en sí . Esto, precisamente, es lo que confunde el anarquismo: gobierno y Estado. El primero es un elemento del último. El anarquista parece estar más en contra del gobierno que del Estado.

Ahora, creo que también es preciso dejar claro que aunque un Estado haya sido construido con ideales e incluso con derechos humanos y naturales explícitos en su Carta Magna, su gobierno podría terminar siendo un catástrofe: como en la Alemania Nazi, donde su gobierno exilió a compatriotas de descendencia judía, o como en la Unión Soviética, terminando en un gobierno represor y despótico, con instituciones como el Gulag, en donde se forzaba al trabajo pesado a los prisioneros políticos y a los opositores.

A mi consideración, otro aspecto que descarta el anarquismo es la estratificación social, la cual ninguna sociedad, por su más simple organización que tenga, puede escapar: como dice Pitirim Sorokin (cf. 1937) que ni el comunismo primitivo pudo escapar de la estratificación social una vez que se organizó. 

Cualquier grupo social organizado es siempre un organismo social estratificado. No ha existido ni existe ningún grupo social permanente que sea "liso" y en el cual todos los miembros sean iguales. La sociedad no estratificada en la que existe una verdadera igualdad entre sus miembros es un mito que nunca se ha verificado en la historia de la humanidad. Esta afirmación puede sonar paradójica, pero es exacta. Las formas y proporciones de la estratificación varían, pero su esencia es permanente, por lo que se refiere a cualquier grupo social organizado más o menos permanente. Esto es verdad no sólo con respecto a la sociedad humana, sino también en las comunidades de plantas y animales. [Estratificación y movilidad social]

Mi conclusión es que toda corriente, ya sea anarquismo, positivismo, nacionalismo, y demás, no puede evitar hacer mal uso de la historia, incluso para autojustificarse.